DISEÑO BRASILEÑO
Todo comienza con una curva.
En LAPIMA, todo parte de un trazo, el primer gesto de una idea.
Una curva que lleva intención, identidad y pertenencia.
Nuestro trabajo es esculpido por Brasil, no solo como geografía, sino como atmósfera.
Por la densidad de las selvas. Por los tonos terrosos de la tierra seca.
Por los verdes infinitos y azules profundos que se extienden entre el cielo y el mar.
Por la fluidez del relieve, y por la arquitectura que lo acompaña.
Por formas que, aquí, se suavizan. Y hablan.
También somos esculpidos por las manos.
En Brasil, el hacer es instintivo.
Está en la forma de esculpir, montar, pulir, no para ser perfecto, sino para ser vivo.
Lo hecho a mano no es un recurso. Es una forma de entender la belleza.
Nuestras gafas nacen de este mismo principio:
Generosas, esculturales, precisas, pero siempre orgánicas.
Cada modelo es imaginado, diseñado y desarrollado internamente.
La belleza viene primero. La función viene después.
El proceso es lento, riguroso y profundamente humano.
LAPIMA no se inspira en el diseño brasileño.
Es diseño brasileño, hecho aquí, con alma, y llevado al mundo.